Cómo se utilizarán los asientos
Toda revisión del espacio empieza por el uso. El equipo de compras puede valorar el uso de las mesas cercanas, considerar la base beige y comprobar el equilibrio entre densidad y acceso antes de colocar los asientos. Las personas responsables de los espacios compartidos también pueden valorar el tono beige, la superficie disponible y el espacio necesario para que la gente se levante y se mueva antes de definir la disposición.
Preguntas que conviene resolver antes de elegir
La pregunta pertinente para el equipo de compras es si la base beige y el uso de las mesas cercanas responden a los usuarios y al patrón de trabajo. Utilice el plano para comparar el acabado y la actividad prevista; así, los planificadores dispondrán de una base práctica para hablar de la frecuencia con que se moverán las sillas.
Qué conviene revisar antes de elegir
Como una sala de reuniones compartida puede servir tanto para conversaciones con visitantes como para intercambios informales, valore el recorrido por la sala junto con la base beige y tenga presente el flujo de entrada y salida. Antes de aprobar las sillas para una zona de descanso, compare el plano y el acabado beige con el plan del mobiliario, el grupo de usuarios y la frecuencia prevista de presentaciones formales.
Planificar una distribución útil del espacio de trabajo
Empiece la comparación por las distintas fases de una sesión de trabajo. Después, revise la base beige y asegúrese de que el plano de la sala de conferencias contempla el flujo de entrada y salida. Al planificar una sala de presentaciones, relacione el acabado beige con la forma de entrar y compruebe cómo se relacionan las entradas y salidas con las sesiones de formación.

